sombra y luz sobre la frente.
Meciéndome estoy sentado,
cielo arriba, cielo abajo.
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| Vivian Maier |
"El código locriano prohibía a cualquier mujer griega libre ir acompañada de más de una criada, eso sí, salvo en el caso de que la mujer esté borracha"

Creta y La Atlántida
por José Luis Calvo Buey
INTRODUCCION
Tartessos, diversas civilizaciones americanas como la Olmeca o la Maya, Creta y Troya tienen algo en común. Todas estas culturas han sido propuestas como origen del mito platónico de La Atlántida. Imagino el desconcierto de muchos al ver que esas propuestas han sido defendidas con parecidos argumentos por parte de arqueólogos de reconocida solvencia profesional. Si ni ellos (que tendrían que saber de lo que hablan) consiguen ponerse de acuerdo, ¿qué esperanza tengo yo de enterarme de la realidad sobre este asunto? se preguntan numerosas personas. Intentaremos poner algo de orden en esta situación. Todas estas teorías tienen un fallo en común. Enfatizan las similitudes entre el relato platónico y la civilización de turno y prescinden de las diferencias. Por ello hemos pretendido incluir en este trabajo la totalidad de las principales afirmaciones platónicas sobre la isla de La Atlántida. Como ejemplo nos hemos centrado en la concordancia que más se está oyendo en estos momentos, La Atlántida sería un recuerdo de la explosión (a causa de una erupción volcánica) de la isla de Thera cercana a Creta en torno a 1.500-1.475 a. de C. Aunque por la razón indicada nos limitaremos a esta afirmación, este procedimiento sería aplicable a todas las demás identificaciones propuestas. Animamos a todos a continuar con este trabajo, a seguir profundizando con sentido crítico (incluso con este trabajo que no será perfecto ni estará libre de errores) en el conocimiento de las culturas antiguas. Pocas actividades son tan hermosas como indagar en el pasado. No encontraremos La Atlántida, que está hecha "del material que forma nuestros sueños" pero sí algo aún más importante, nuestras propias raíces.
LOS RELATOS SOBRE LA FUENTE
La narración sobre La Atlántida nos ha llegado en dos de los diálogos platónicos, el "Timeo" y el "Critias". En ambos es el mismo personaje el que narra la historia (Critias) y comienza por explicar la razón por la que él es poseedor de un conocimiento histórico que nadie más posee. Aquí comienzan los problemas, la historia es distinta en cada uno de los dos diálogos.
En "Timeo" Critias cuenta cómo Solón entabló conversación con los sacerdotes egipcios de la ciudad de Sais sobre la antigüedad de Atenas. Ante su sorpresa uno de los sacerdotes se rió de su ignorancia sobre sus propios antepasados ya que los atenienses habían perdido el recuerdo de su hazaña más gloriosa, el haber sido capaz de derrotar la expansión europea y asiática del imperio atlante. Con dicha narración, Solón quiso escribir un poema épico que hubiera superado a los de Homero que quedó inconcluso pero que había sido conocido por Critias el Viejo (le llamo así para diferenciarlo de su homónimo y nieto que es el participante en el diálogo platónico). Cuando Critias el Viejo tenía cerca de 90 años le contó la historia a Critias que tenía unos 10 años que aún la recordaba. En "Critias" comienza afirmando (108d) que casi todo lo que sabía de esta historia está en el dominio de Mnemósine (la personificación de la memoria) lo que supone una confirmación de la narración anterior. Sin embargo en 113a y b afirma que conserva en su casa los documentos de las investigaciones de Solón sobre La Atlántida que procedían de la casa de su abuelo Critias el Viejo lo que contradice la versión anterior.
Esto ya es suficiente para plantearse el grado de verosimilitud de toda la historia, pero cuando veamos las afirmaciones sobre la isla-continente veremos que la cosa se pone peor.
LOS RELATOS
¿Qué afirma Platón sobre La Atlántida? Pues muchas cosas.Veámoslas en cada uno de los dos diálogos y examinémoslas para ver si confirman la hipótesis de la identificación entre la civilización minoica y La Atlántida:
TIMEO
1) 9.000 años antes de Solón (es decir unos de 11.500 años B.P) los atenienses derrotaron al imperio atlante (24a)
La fecha de población más antigua para Creta se documenta en Cnosos y es aproximadamente de 6.100 a. de C. Por tanto, debemos considerar la afirmación como errónea sin duda.
2) El gran imperio atlante procedía del océano Atlántico y se estaba extendiendo por Europa y Asia. (24d)
La civilización cretense no procedía del Atlántico ni nunca formó un imperio. Aún cuando consideráramos la zona de influencia comercial y de asentamientos de factorías como colonias, aún en su momento de mayor expansión está muy lejos de la importancia que afirma Platón. Afirmación errónea sin duda.
3) La Atlántida era una isla gigantesca situada frente a las Columnas de Hércules y era mayor que Libia y Asia juntas. (24d y 25a)
En realidad Creta tiene una extensión de 8.330 km cuadrados. Sea lo que queramos entender por Asia (si se refiere Platón a toda Asia o sólo a la parte más conocida por los griegos) y Libia (si se refiere a la costa mediterránea de África o a todo el continente conocido), la extensión resulta mucho más reducida de lo real. Tampoco la situación frente a las Columnas de Hércules es correcta. Afirmación falsa sin duda.
4) La Atlántida estaba regida por una confederación de reyes y formaba un Gran imperio que comprendía varias islas y parte de los continentes asiático (hasta Egipto) y Europa (hasta Italia). (25a y b)
Puede resultar correcta la idea de la confederación de reyes. La existencia de diversos palacios en Creta hace pensar que existirían varios reyes aunque uno de ellos (el Minos) sería un primus inter pares. La idea del imperio que comprendería Italia y la costa Norte de África es errónea. Afirmación parcialmente errónea.
5) Los atlantes atacaron simultáneamente Egipto y Grecia y fueron derrotados por los atenienses. (25b y c)
Los minoicos no tenían una gran capacidad militar. No estaban capacitados para emprender una guerra de conquista en gran escala. Afirmación errónea sin duda.
6) Esto permitió la liberación de todos los pueblos que habitan dentro de las Columnas de Hércules (25c)
Puesto que no existió la conquista, tampoco puede existir la liberación de los pueblos. Afirmación errónea sin duda.
7) Tras un violento terremoto y un gran diluvio, no sólo se hundió La Atlántida en el mar, sino que también murieron los atenienses. (25d)
En lo que se refiere a Creta no hubo tal hundimiento por causa de un terremoto. En lo que se refiere a Thera hubo una explosión de tipo volcánico (algo que no se menciona para nada ni en Critias ni en Timeo). Sin embargo, considerando que la decadencia de Creta coincide más o menos con la erupción de Thera podemos pensar en que el maremoto que ocasionaría la explosión pudo causar graves daños a la marina comercial cretense que era fundamental en su economía. Sin embargo debió haber otros factores ya que los restos de alguno de los palacios muestra señales de saqueo y posterior incendio unos cien años después de la erupción de Thera. Si esto fue causado por una revuelta interna o por una invasión exterior es algo que aún se discute. Afirmación parcialmente correcta.
8) A resultas del hundimiento de la Atlántida a muy poca profundidad, las aguas no son navegables por causa de la arcilla procedente de la isla hundida (25d)
Ni las aguas de Thera ni las de Creta se convirtieron en peligrosas para la navegación. Afirmación errónea sin duda.
CRITIAS:
1) La Atlántida le había correspondido por sorteo al dios Poseidón que pobló dicha tierra con sus descendientes nacidos de una mortal. (113c)
Puede parecer curioso que en una sociedad con una economía dependiente en gran parte del comercio marítimo el culto a los dioses marinos fuera casi inexistente, pero así es. La razón es que los cretenses de 1.500 a. de C. parecen ser los descendientes de los primeros pobladores neolíticos sin haber tenido grandes influencias exteriores. Así, por lo que sabemos, la religión era aún la neolítica basada en una diosa de la fecundidad terrestre (que tal vez tuviera un paredro masculino) de la que nos han quedado algunas esculturas que la representan con el vestido cretense (con los pechos descubiertos) y sosteniendo dos serpientes en sus brazos. Sin embargo, con posterioridad sí debió introducirse un culto a la diosa marina Ya-mu (posiblemente un préstamo ugarítico de la divinidad Ym) como atestigua el ídolo de Monte Morrone con dedicación escrita en sistema lineal A y por tanto fechable en 1.800-1.600 a. de C. Sin embargo, por lo que sabemos, este culto nunca alcanzó la importancia de de la llamada Gran Madre. Afirmación probablemente errónea.
2) El centro de la isla era una llanura en cuyo centro había una montaña que distaba 50 estadios del mar (unos 10 Km) (113d)
En Creta hay cuatro macizos montañosos. Los Montes Blancos, los Montes Ida, los Montes Dikte y los Montes Asterousi. En ninguno de ellos se han encontrado restos ni de los denominados palacios ni de las residencias palaciegas que, por el contrario, se asientan en llanuras. Afirmación errónea sin duda.
3) Poseidón cerca dicha montaña con tres anillos equidistantes de mar y dos de tierra que llegan hasta el mar. (113e)
Tales anillos son inexistentes. Afirmación errónea sin duda.
4) En la montaña hay dos fuentes, una de agua caliente y otra fría. (113e)
Sinceramente, ignoro si en Creta existen fuentes termales.
5) Poseidón reparte la isla en diez partes y sitúa al frente de cada una a uno de sus hijos. La montaña fortificada y la parte de isla que la rodea se la entrega a su primogénito, Atlante (considerando que los diez hijos eran 5 parejas de gemelos varones determinó que el nacido en primer lugar era su primogénito). (114a y b)
Posiblemente la isla estaría dividida en zonas dependientes de los distintos palacios reales que se conservan (el más conocido es el de Knossos, pero también Malia, Festo, Kato-Zakro, Hagia Tríada, Gurniá, Khania...) Afirmación correcta.
6) Al segundo de los dos primeros le entregó la región adyacente a las Columnas de Hércules que en la actualidad (de Platón) se llama Gadírica. (114b)
Esta afirmación supone la negación de la suposición de que las Columnas de Hércules pudieran tener alguna localización distinta a la del Estrecho de Gibraltar. Afirmación errónea sin duda.
7) La transmisión de la corona se hacía por primogenitura. (114d)
Ignoramos los mecanismos de transmisión de la corona, por tanto no podemos pronunciarnos sobre este punto.
8) La isla era muy rica en minería, incluso poseía el oricalco el metal más precioso después del oro. (114e)
Los yacimientos mineros de Creta se reducen a hierro (sin uso en esta época), cobre y algo de plomo. Afirmación errónea sin duda.
9) Había gran abundancia de animales domésticos y salvajes, empezando por el elefante. En la isla había pantanos, lagunas y ríos (114e)
Aunque Creta mantenía una ganadería floreciente, no existía una fauna salvaje destacable y la escasez de precipitaciones hace que haya pocos ríos. Afirmación errónea sin duda.
10) También existía toda clase de flora y plantas comestibles. (115a, b y c)
Las llanuras son bastante fértiles y propicias para la agricultura mediterránea. Afirmación correcta.
11) Había templos, palacios reales, puertos y astilleros. (115c)
Sí en lo que respecta a los palacios reales, puertos y astilleros. Dudoso en lo concerniente a los templos dependiendo de lo que entendamos por tales. Afirmación correcta con la reserva expresada.
12) Construyeron puentes sobre los anillos de mar y edificaron el palacio real en la montaña (115d)
Véase C2 y C3. Afirmación errónea sin duda.
13) Construyeron canales navegables que unían los anillos de mar. (115e)
Por C3, afirmación errónea sin duda.
14) Construyeron una triple muralla que recubrieron con hierro, casiterita y oricalco. (116c)
Los cretenses no fortificaron nunca los palacios reales ni conocían el uso del hierro para que la muralla recubierta de este metal fuera posible. Afirmación errónea sin duda.
15) En el interior del palacio real había un templo rodeado por una valla de oro dedicado a Poseidón de un estadio de largo (unos 200 metros) por 300 pies de ancho (unos 100 metros) recubierto de plata excepto las bóvedas que estaban cubiertas por oro. (116d y e)
Si bien es cierto que en el interior de algunos palacios existen santuarios semi-subterráneos éstos son de reducidas dimensiones y de una arquitectura materialmente pobre. La arquitectura era arquitrabada así que nada de bóvedas. Afirmación parcialmente errónea.
16) Canalizaron las aguas procedentes de las fuentes. (117a)
Los palacios poseían canalizaciones hidráulicas y desagües. Afirmación correcta.
17) Existía un bosque sagrado dedicado a Poseidón. (117b)
Los lugares de culto más importantes que conocemos están situados en los palacios y en cuevas. También existen algunos al aire libre. Afirmación posiblemente errónea.
18) Existían templos dedicados a muchos dioses, jardines, gimnasios (tanto para hombres como para caballos). (117c)
Como ya hemos dicho, los templos no eran importante ni demasiado numerosos. Lo de los caballos no llega hasta la época de influencia micénica posterior a este periodo. Afirmación parcialmente errónea.
19) En el centro de la isla había un hipódromo. (117c)
No lo había. Afirmación errónea sin duda.
20) Alrededor de esta zona se extendía una gran llanura oblonga de 3.000 estadios (unos 600 km) de largo por 2.000 estadios en el centro (unos 400 km) (118b)
Tal llanura no cabría en la isla entera. Afirmación errónea sin duda.
21) El ejército estaba formado por carros de guerra, hoplitas (infantes), arqueros y honderos. (119a y b)
Hasta la época (posterior a la erupción de Thera) de influencia micénica en la que se produce la casi total desaparición de la escritura lineal A y el auge de la escritura lineal B, no hay señales del empleo de caballos (ni por tanto de carros de guerra). El ejercito minoico o no existió o tuvo muy poca importancia. Se han encontrado muy pocas armas y éstas eran más bien objetos preciosos que útiles. Afirmación errónea sin duda.
22) Los 10 reyes tenían poder de vida y muerte. (119c)
Lo ignoramos. No sabemos qué poderes tenían los reyes minoicos aunque algún arqueólogo como Effenterre opina que existió incluso una asamblea popular basándose en la existencia de un edificio conocido como el "Ágora" en Mallia. Es una afirmación muy arriesgada. En cualquier caso, no podemos pronunciarnos sobre dicha afirmación.
23) Existía una columna con leyes escritas que se conservaba en el templo de Poseidón. (119c)
Por lo que sabemos de la escritura lineal A y de la escritura jeroglífica (posiblemente derivada de los jeroglíficos luwitas), los textos que nos han llegado tienen un carácter administrativo o religioso. No parece haber textos legales. Afirmación posiblemente errónea.
24) Cuando iban a juzgar un delito sacrificaban un toro en honor de Poseidón y vertían su sangre sobre la columna. (119e y 120a y b).
Sobre el culto al toro, más bien parece haberse tratado de unas ceremonias relacionadas con la fecundidad que ceremonias de tipo legal. Según los murales, se trataba más bien de una serie de "danzas" con ese animal que de un sacrificio sangriento. Afirmación parcialmente errónea.
25) Cuando se mantuvieron en la obediencia a las leyes divinas prosperaron, pero al apartarse de ellas se perdieron (121a)
Dado que es un juicio moral, no podemos pronunciarnos sobre él.
RESUMEN DE LAS AFIRMACIONES
De las 33 afirmaciones distintas sobre la Atlántida, según la hipótesis de que Platón pudiera estar describiendo la Creta minoica anterior a 1.500 a. de C. resultan ser 18 erróneas sin lugar a dudas, 6 erróneas posiblemente o en distinto grado de error, 5 ciertas sin duda o en distinto grado de certeza y de 4 no tengo datos para pronunciarme o no admiten corroboración histórica. Pretender una identificación con poco más de un 15% de coincidencia me parece muy osado.
BIBLIOGRAFÍA
Castillo del, A.: El mundo insular Egeo y la civilización Cretense, en Historia Universal. Ed. Nájera.
Chadwick, J.: El enigma micénico: el desciframiento de la escritura lineal B. Ed. Taurus.
Finley, M. I.: La Grecia primitiva: Edad del Bronce y Era Arcaica. Ed. Crítica-Grijalbo.
Platón: Timeo y Critias. Col. Biblioteca Clásica. Ed. Gredos.
Villar Liébana, F.: Los indoeuropeos y los orígenes de Europa. Ed. Gredos.
PÁGINAS WEB
Lérida Lafarga, Roberto: La Edad de Bronce en el Egeo: la transición del Neolítico a la Edad de Bronce, en http://clio.net/clionet/fichas/minos_bronce.htm



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Y gracias a Lucas por el chivatazo.Pues resulta que era cierto. Al final se hizo la luz y, cosas que tiene la publicidad pre lanzamiento de un título, Electronic Arts está regalando indiscriminadamente copias on-line de su antológico ‘Red Alert’.
No es ninguna broma. La actitud de la desarrolladora viene a consecuencia de la celebración del 13º aniversario del nacimiento del ‘Red Alert’ original y, por supuesto, funciona a modo recordatorio de la que se nos viene encima con ‘Red Alert 3’.
Para que sea vuestro, tan sólo tenéis que visitar la página oficial del juego (que podréis encontrar aquí), seguir las instrucciones y descargar los aproximadamente 500 megas que ocupaban los discos originales. Como dice nuestro amigo Jarkendia, esta versión parece que sí está optimizada para Windows XP y es 100% compatible con el sistema operativo de Microsoft. Detalles así son de agradecer. ¿Os imagináis que para celebrar la llegada de un nuevo ‘GTA’, regalasen los anteriores en descarga directa?
Gracias a todos los que nos habéis pegado el toque.
"
Por Román Ceano
El martes, el parlamento se tuvo que reunir lejos de su sede porque ésta había sido muy dañada, aunque por suerte la torre del Big Ben seguía en pie. Durante la sesión, Churchill pronunció la arenga que solía pronunciar durante sus visitas a las ruinas humeantes: "La tormenta ruge sobre nosotros pero no nos puede destruir".
En privado sin embargo se mostraba mucho más preocupado. Tras salir de la reunión del parlamento en aquel lugar improvisado le dijo a su chófer con tristeza : "¿Se da cuenta?... quizás nunca vuelva a hablar en la Cámara de los Comunes". Después se sumió en un estado de profunda melancolía que conmovió tanto al hombre que pensó en decir algunas palabras, aunque no encontró cuáles...
Churchill pasó la mañana del viernes en el Almirantazgo enviando mensajes a Cunningham para que no se retirara de las aguas cretenses, a pesar que la aviación alemana había hundido cuatro cruceros en tres días. Sin protección aérea, los stukas eran mortales ya que sólo estaban al alcance de las armas antiaéreas del barco el tiempo que duraba el final del picado y luego se alejaban raseando a toda velocidad. No les hacía falta ganar altura porque no había ni un avión enemigo que pudiera acorralarlos contra el agua. Y su puntería era mortal incluso con el barco en movimiento.
Desde la sala de comunicaciones del Almirantazgo, Churchill envió un mensaje cifrado a Roosevelt que constaba de tres partes. En la primera le pedía que la marina americana vigilara la zona del Atlántico que estaba demasiado lejos para los barcos ingleses ya que estos carecían de autonomía para adentrarse mucho hacia el oeste. En la segunda le contaba las tristes nuevas de Creta, aunque disimuló la estupidez de Freyberg aprovechando que los americanos no sabían que Enigma estaba siendo descifrada. Y en la tercera parte le explicaba un nuevo problema que había aparecido en el horizonte y que Churchill pensaba utilizar como una oportunidad.
En efecto, el Almirantazgo sospechaba que el acorazado pesado Bismarck, botado sólo unas semanas atrás, podía estar a punto de salir al Atlántico para atacar a los convoyes de mercantes. Esto era un gran peligro, puesto que el Bismarck era un navío enorme con cañones gigantescos, capaz de hundir cualquiera de los barcos de las escoltas sin sufrir daño alguno. Con el Bismarck en pista, los convoyes estaban tan indefensos como si navegaran solos. Los acorazados ingleses no tenían apenas autonomía y por tanto debían quedarse en puerto. Sólo se podían hacer a la mar para dirigirse a un lugar concreto, ya que vagando al azar se quedaban sin combustible en cuatro o cinco días.
Churchill terminaba su mensaje con una petición directa: "Ustedes encuentren el barco y nosotros lo hundiremos". Su sueño era que los barcos estadounidenses tuvieran un incidente con los alemanes que les obligara a entrar en guerra. Buscar al Bismarck podía crear muchas oportunidades de un tal incidente.
Después de comer, su caravana de coches se dirigió a recoger a Averell Harriman, enviado especial del presidente de los EEUU que estaba efectuando una larga visita en Londres. Roosevelt había decidido que debía ayudar a Inglaterra de todas las maneras posibles menos declarando la guerra, ya que la opinión pública no quería embarcarse en tal aventura. Harriman estaba allí a la cabeza de una amplia delegación de marinos estadounidenses a los que se había dado incluso una sala en el edificio del Almirantazgo para que pudieran seguir los acontecimientos minuto a minuto. El objetivo era establecer una cooperación operativa plena de manera que las dos Marinas actuasen al unísono, cada una en su papel.
Churchill había invitado a Harriman a pasar el fin de semana en la residencia campestre de los primeros ministros ingleses en Chatwell, para insistirle aún más con su plan de "Ustedes vigilan y nosotros actuamos".
Durante la cena se habló de Creta pero Churchill llevaba todo el tiempo la conversación al tema del Bismarck. Los ingleses tenían informes exahustivos y detallados sobre sus prestaciones, obtenidos de oficiales suecos que habían sido invitados a visitarlo por los alemanes en un ejercicio de absurdo exhibicionismo.
Averell Harriman quedó completamente convencido de la potencia terrible de aquel Leviatán, aunque sólo fuera para no volver a oir toda la conferencia otra vez. Se mostró de acuerdo en que era un peligro común a los dos países pero insistió cautamente en que los EEUU no cometerían ningún acto de guerra contra Alemania "aunque estarían tan cerca de hacerlo como fuera necesario para proteger el tráfico en el Atlántico".
Después de la cena y mientras tomaban brandy fumando grandes cigarros, llegó la noticia de que el Bismarck había sido avistado por el crucero Norfolk en el estrecho entre Islandia y Groenlandia. El acorazado alemán había surgido de la niebla navegando a toda máquina en dirección sur, en compañía del crucero pesado Prinz Eugen. Había abierto fuego con sus gigantescos cañones, y había seguido su marcha sin desviarse.
Al cabo de una hora, un poco más al sur había ahuyentado con el mismo procedimiento al segundo crucero que patrullaba el estrecho, el Suffolk, que imprudentemente se había acercado a corroborar el avistamiento. La poca visibilidad había salvado a los dos barcos ingleses, pero lo importante era que se habían confirmado brillantemente las sospechas inglesas.
Ahora el Hood, el crucero de batalla más poderoso de la flota inglesa y el Prince of Wales, el más moderno, se dirigían hacia los barcos alemanes para interceptarlos. Churchill estaba muy excitado e insistía en que no se acostaran sin saber el desenlace. La conversación siguió hasta que a las tres de la mañana se retiraron agotados a dormir sin que hubieran llegado más noticias.
Poco antes de las nueve, Harriman fue despertado por unos porrazos en su puerta. Cuando abrió, entró Churchill muy agitado y vestido con un jersey amarillo que apenas cubría el camisón de dormir. "Se está desarrollando una gran batalla. El Hood ha sido hundido pero el Prince of Wales sigue combatiendo" dijo antes de salir corriendo otra vez hacia el télex. Durante el desayuno informó a Harriman del desenlace provisional: "El Prince of Wales se ha retirado de la lucha y ahora persigue a los alemanes junto a los dos cruceros que lo avistaron ayer. Toda nuestra flota de acorazados se dirige hacia el Bismarck y el Prinz Eugen para interceptarlos.".
No le dijo que el capitán del Prince of Wales había sido obligado bajo órdenes suyas a detallar todos los desperfectos de su barco -el puente de mando destruido, la mayoría de oficiales muertos, impactos de gran calibre por todo el buque, varias vías de agua, un solo cañón (de los diez que montaba) todavía operativo, etc...- antes de ser perdonado por haberse retirado del combate sin haber sido hundido. Churchill estaba muy disgustado por la contundente derrota y rogó a Harriman con todo el énfasis posible que solicitara al presidente Roosevelt toda la ayuda posible ante aquella terrible amenaza.
Durante el día fueron llegando reportes indicando que los alemanes seguían rumbo sur a toda máquina seguidos desde el horizonte por sus tres perseguidores. Cuando bajaba la visibilidad se acercaban para seguirlo con el radar y si aclaraba volvían a alejarse.
La fuerza H -un portaviones, dos acorazados y una escolta de cruceros, con base en Gibraltar- navegaba hacia el norte para sumarse a la flota principal (otros dos acorazados, un portaviones y muchos barcos menores) que trataba de interponerse en la trayectoria de los alemanes.
Después de la cena llegaron noticias de que aviones con base en el portaviones de la flota principal habían avistado al Bismarck y le habían lanzado torpedos que no le habían causado daño alguno a pesar de haberle acertado de pleno. Se trataba de aviones anticuados, con aspecto de biplanos de la Gran Guerra. Volaban muy lentamente y era muy díficil lanzar los torpedos desde ellos. Si los acorazados ingleses eran lentos y anticuados, la fuerza aeronaval era aún peor.
El domingo por la mañana se enteraron que los tres perseguidores habían perdido el rastro durante la noche. Esto llenó a Churchill de consternación, pero también le permitió insistir a Harriman que debían ayudarle a encontrarlo. Churchill tenía la corazonada de que el Bismarck había vuelto hacia el norte y así se lo hizo saber al Almirantazgo.
Churchill gustaba de dirigir directamente las operaciones de la Marina y para ello tenía en los puestos más altos a personas obedientes. Estos se sumaron entusiásticamente a la opinión y apenas nadie osó discutirla. Rápidamente se cursaron órdenes a la flota principal para que persiguiera al Bismarck hacia el norte.
Mientras tanto, en Bletchley Park, Hinsely estaba llegando a la conclusión contraria. Había estado estudiando el tráfico de mensajes de Enigma que el Cobertizo 8 intentaba descifrar sin éxito, así como todo el tráfico de mensajes de todas las redes navales alemanas. Había observado que después de cada mensaje del Bismarck se desataban diálogos entre el centro del control alemán en París y los buques que navegaban en la zona del Atlántico frente a la costa francesa. Por la tarde, tras un nuevo mensaje del Bismark con el mismo efecto que los anteriores, decidió que era hora de hacer algo.
Hinsley levantó el telefono directo y llamó al Almirantazgo. La contestó una voz aburrida que se interesó vagamente por lo que decía. Hinsely estaba esperando eso y esta vez iba a imponerse como fuera. Empezó a gritar de la forma más maleducada que "él sabía donde estaba el Bismarck y hacia dónde iba" y que era importante que esa persona se lo comunicara a sus superiores de forma inmediata. Finalmente consiguió que le pasaran a un oficial que le conocía personalmente.
Tras varias horas de conversaciones, la opinión de Hinsley prevaleció y se dio orden de efectuar reconocimientos aéreos hacia el sur. Aunque no se dio orden de dar la vuelta a la flota principal que seguía navegando hacia el norte, su comandante decidió efectuar el cambio de rumbo por su cuenta al escuchar mensajes enviados a otros barcos. Ya era casi de noche así que hasta el día siguiente no se sabría si Hinsley había acertado.
A las diez de la mañana del lunes, un hidroavión americano -aunque con una tripulación mixta- localizó al Bismarck navegando a toda máquina con destino a Brest, miles de millas al sur de donde Churchill y sus almirantes habían dicho que debía estar. Se cursaron órdenes para que a partir de ese momento las intuiciones de Hinsley fueran consideradas con la maxima atención.
""
Por Román Ceano
A la herrumbrosa Marina inglesa no le resultó fácil hundir al Bismarck. Fue necesario todo el lunes para conseguir que los aviones con base en el portaviones que llegaba desde Gibraltar le lanzaran sus torpedos. La poca visibilidad y lo precario del control de vuelo hicieron que estuvieran a punto de hundir un barco propio. Finalmente, al anochecer lograron lanzarle algunos torpedos.
Al principio pareció que no le habían causado ningún daño, pero un piloto especialmente tozudo logró determinar por entre las nubes bajas que ahora el Bismarck navegaba en círculos. El almirante Tovy, comandante de la flota principal, estaba a punto de volver a puerto porque apenas sí le quedaba combustible. Varios barcos de la flota ya habían regresado por esa causa. Al oir la noticia, puso rumbo hacia el acorazado alemán y cuando llegó a la zona se dispuso a esperar el amanecer...
Durante la noche una flota de cruceros ingleses intentó varias veces aproximarse para lanzarle torpedos, pero el fuego certero del Bismarck los alejó. El acorazado navegaba dando bandazos en dirección contraria al viento, porque ése era el único rumbo que le permitían sus timones averiados. Sin poder controlar el barco, los alemanes no tenían forma de enfrentar a los ingleses y sabían que era cuestión de tiempo que los hundieran. Probablemente prefirieron pasar la noche escaramuceando con los cruceros que pensando en el futuro.
A las ocho de la mañana del martes, el Norfolk, el mismo barco que seguía al Bismarck desde el viernes por la tarde y que durante la noche lo había acechado a distancia de radar, le dio a Tovey el rumbo y posición de su adversario. Tovey trazó el plan de batalla y se lo explicó con toda solemnidad a los oficiales. Se acercarían por proa para cruzarse con el acorazado alemán y tras intercambiar andanadas con él virarían para pasarle la T por la popa.
Con la desesperante lentitud de las batallas navales, el Rodney y el King George V -en el que viajaba el almirante- navegaron hacia el Bismarck y abrieron fuego cuando lo tuvieron al alcance. El Bismarck no podía esquivar los disparos, pero estuvo a punto de alcanzarlos varias veces. Tras la maniobra por popa, lograron destruir el puente de mando de dirección de tiro y después acallar sus cañones uno por uno mientras se ponían otra vez a su altura.
En ese momento todos los barcos menores que estaban en la zona -entre ellos el Norfolk- se acercaron a toda máquina y empezaron a descargar andanadas a bocajarro. Tras varias horas de bombardear el casco destrozado, que seguía a flote moviéndose de forma cada vez más lenta, y sin que la tripulación del Bismark diera señales de rendirse, el almirante Tovey, ordenó que fuera torpedeado por un crucero. Cesó el fuego y el crucero Dorsetshire realizó el apuntillado de forma precisa y con un solo torpedo. Finalmente empezó a hundirse y la tripulación saltó a los botes o directamente por la borda.
El mismo Dorsetshire, salvó del mar a 110 tripulantes mientras el resto de barcos ingleses se alejaban rápidamente por temor a la llegada de los aviones desde Francia. Más de 2.000 hombres hombres murieron durante el cañoneo, en el hundimiento o abandonados en el agua.
En el Almirantazgo y en toda Inglaterra la noticia fue recibida con alborozo. Harriman y el presidente Roosevelt también se sintieron liberados por no tener que perseguirlo, con el riesgo de incidentes que eso significaba. En Bletchley Park todo el mundo felicitó a Hisnley. Mavis Lever tuvo un sentimiento contradictorio, ya que se sentía culpable por estar contenta de que hubiera muerto tanta gente.
Algunos testigos que las fuentes consideran dudosos, afirman que la tarde del domingo se descifró un mensaje de la red Roja que era la respuesta a un comandante destacado en Grecia que se había interesado por un pariente embarcado en el Bismarck. Según estos testimonios (sospechosos porque no se ponen de acuerdo ni en el parentesco ni en el grado del oficial) la respuesta decía que el Bismarck se dirigía a la Bretaña francesa. Todas las fuentes están de acuerdo en que si ese mensaje existió llegó demasiado tarde como para servir de algo, ya que cuando supuestamente fue descifrado todo el mundo estaba ya convencido de que Hinsley tenía razón.
El mismo martes en que el Bismarck fue hundido, Churchill envió autorización a Freyberg para que iniciase la evacuación de Creta. Éste la había pedido el día anterior pero Churchill había tardado 24 horas en aceptar la nueva derrota.
El heroísmo mostrado por la guarnición inglesa durante el fatídico fin de semana que habían pasado haciendo frente a tropas de élite bajo la insoportable presión del apoyo a tierra alemán (una mezcla fatal de ametrallamientos rasantes, bombardeo de precisión y bombardeo pesado de alfombra) fue exaltado, mientras la monumental estupidez de Freyberg fue piadosamente olvidada.
Puestos a sacar algo positivo, en Bletchley Park se congratularon al descifrar un mensaje alemán en el que se decía que el comportamiento de los ingleses mostraba claramente que para ellos Enigma era indescifrable. Las sospechas suscitadas por los extrañamente prescientes movimientos ingleses durante la retirada en el Peloponeso, quedaron disipadas por el momento.
"Por Román Ceano
Tras un año y medio de guerra, con todo el país movilizado y lleno de instalaciones militares provisionales, los habitantes de Bletchley ya no se sorprendían por el ir y venir alrededor de la mansión. Quizás los más versados en uniformes se sorprendían ante la variedad de unidades a la que pertenecían los oficiales, ya que aunque predominaba la Marina no era raro ver personal de cualquier arma.
Las excentricidades de los civiles seguían suscitando comentarios, aunque todo el mundo consideraba lógico que esos individuos hubieran sido seleccionados para el trabajo que estuvieran haciendo ya que la mayoría habrían resultado inútiles para el servicio activo por su carácter excéntrico y lunático. Las personas que tenían personal de Bletchley alojado se hacían lenguas de las locuras que contemplaban.
Una señora llamó a los bomberos porque su inquilino llevaba toda la tarde en la bañera y no contestaba a los fuertes golpes en la puerta. Cuando la derribaron, resultó que estaba en una especie de estado catatónico del que despertó de pronto como si llegara de otro planeta. Cambios de humor incomprensibles, conversaciones erráticas, equivocaciones con el nombre de la casera y noches en blanco o hablando en sueños, puntuaban una colección de anécdotas que corrían de boca en boca.
La llegada de la primavera produjo una anécdota más, la prueba definitiva de que la mansión era una especie de manicomio para aquellos a quienes era más prudente no entregar un arma porque no se podía saber si dispararían al enemigo o a sus compañeros...
Turing era alérgico al polen primaveral y para protegerse decidió que en los paseos en bicicleta utilizaría la máscara de gas reglamentaria, como si fuera un soldado de la Gran Guerra durante un ataque con gas mostaza. Si eso no fuera causa suficiente de asombro, su aproximación era señalada por un concierto de chirridos y chasquidos metálicos mientras pedaleaba adelante y atrás.
La explicación era que su bicicleta estaba estropeada y perdía la cadena. Turing había descubierto que si contaba las pedaladas y hacía un cierto número de las mismas hacia adelante seguidas de otro cierto número hacia atrás la cadena se mantenía en su lugar.
Tal como tenía por costumbre desde sus tiempos de universidad cuando corría por los campos alrededor de Cambridge, utilizaba estos paseos para pensar intensamente, por lo que apenas veía a la gente con la que se cruzaba. Le veían pasar con la máscara puesta, los engranajes repiqueteando al ritmo de su algoritmo secreto y la postura solemnemente erguida de una esfinge en bicicleta.
Invisibles para el pasante, en el interior de su cráneo se desarrollaban algunas batallas decisivas contra la Enigma naval, que a esas alturas estaba muy malherida aunque no vencida del todo. Turing y Twin habían resuelto muchos problemas concretos del descifrado de la Enigma naval desarrollando varias técnicas imaginativas que les permitían desciframientos los días afortunados, pero no habían logrado construir un método que permitiera disponer de los mensajes de forma sistemática durante el corto tiempo en que podían ser útiles antes de volverse obsoletos.
Si conseguían las claves podían deducir los dígrafos y al revés. Su conocimiento de las absurdas rutinas alemanas -que cambiaban cada día sólo parte de los elementos que configuraban la clave- adquirido laboriosamente en base a conjeturas confirmadas, les ayudaba a veces a tener dos o tres días exitosos, hasta que se perdía otra vez el rastro en un cambio de panel o al caducar unas tablas de dígrafos.
Este suplicio de Tántalo, al que sometían involuntariamente a Travis, hizo que éste se interesara mucho en su trabajo y procurara ayudarles. Aunque Turing no se molestaba en exigir más personal, la plantilla del Cobertizo 8 se fue reforzando con nuevos reclutas durante todo el invierno y el principio de la primavera. También se instaló un télex para que llegaran los textos de los mensajes directamente desde Scarabough, donde estaba la estación de intercepción de la Marina.
Un problema crónico y que desesperaba a Travis era la pésima relación personal que Turing y Twin tenían con Birch y Hinsley. Estos últimos eran los encargados de proveer palabras probables y en general de dar contexto a los mensajes, tanto para ayudar a descifrarlos como para transmitirlos al Almirantazgo. Los cuatro eran conocidos y admirados por su excelencia pero cuando trabajaban juntos lo único que hacían era pelearse.
Por suerte para todos, Travis destinó al Cobertizo 8 a Hugh Alexander, el campeón inglés que había abandonado la Olimpiada del Ajedrez en Argentina al empezar la guerra. Aunque era famoso por su habilidad sobre el tablero se había ganado la vida -como muchos matemáticos- trabajando en el departamento de cálculo de un banco de la City de Londres. Travis confiaba que esta experiencia le ayudaría a poner un poco de orden en el Cobertizo 8 y que su personalidad afable le ayudaría a reducir el foso entre el Cobertizo 4 y el cobertizo 8.
Alexander, como cualquier matemático de su tiempo, había seguido los hallazgos de Turing antes de la guerra. Lo tenía en una gran consideración aunque también le constaban sus excentricidades, que pudo comprobar cuando vio que mantenía la jarra del té atada con una cadena a la mesa. Cuando Turing le fue contando todo lo que habían hecho, Alexander no salía su asombro.
No sólo disponían de una batería enorme de trucos ad-hoc basados en las rutinas alemanas, sino que además habían desarrollado una sofisticada ténica estadística para utilizarla contra la Enigma Naval. En el típico estilo de Turing, en lugar de buscar bibliografía había empezado desde cero.
Los trabajos de Turing reseguían una nueva rama de la probabilística, fundada por Thomas Bayes en el siglo XVIII y que era aún poco conocida excepto entre los especialistas. Se denomina estadística bayesiana y suele definirse como una probabilidad inversa.
El típico problema de probabilidad consiste en contestar preguntas del tenor siguiente: "Si tengo un saco con 2 bolas blancas y 1 negra, y otro con 1 blanca y 2 negras, ¿cuál es la probabilidad que saque una bola blanca en cada caso?".
La estadística bayesiana por el contrario se hace preguntas del tipo "si tengo los dos mismos sacos pero no sé cuál es cuál y saco una bola blanca ¿cuál es la probabilidad de que esté ante el que tiene dos blancas?". La intuición nos dice que "es razonable" que así sea, pero la estadística bayesiana nos permite cuantificar esa "razonabilidad". En este sentido se dice que va "de los efectos hacia las causas", intentando inferir la probabilidad de las segundas a partir del estudio de los primeros.
Turing había comprendido que ésa era la naturaleza del problema al que se enfrentaba a diario, ya que tenía una determinada ristra de caracteres que eran producto de una clave (digrafos, orden de las ruedas, posicion inicial y anillos) y de un mensaje en particular. Algunas partes de la clave las conocía con más certeza que otras por lo que continuamente se veía obligado a decidir entre varias opciones de claves que eran compatibles todas ellas aunque con diferentes grados de probabilidad. Una persona experimentada podía decir cuál de las opciones era "la más razonable" basándose en la intuición. De manera análoga, el álgebra de Turing podía hacer afirmaciones en el mismo sentido pero basadas en cantidades númericas objetivas.
El sistema de Turing era establecer una metodología que permitiera escoger entre las diferentes opciones, clasificarlas por orden de probabilidad y a continuación hacer pruebas destinadas a incrementar o disminuir la puntuación de cada una de ellas y luego testear la más probable en la Bomba. Para poder sumar los efectos de varios experimentos utilizó logaritmos, que como es sabido convierten las multiplicaciones en sumas.
Definió una unidad llamada "ban" (por motivos que se explicaran más adelante) que caracterizaba un aumento en la certeza correspondiente a la base del logaritmo. Por ejemplo, trabajando en base diez un experimento que suma un ban es un experimento que multiplica por diez la certeza. Estas unidades podían dividirse en decibanes, centibanes y operarse de manera convencional. Aunque a veces trabajaba con banes medidos en logaritmos de base diez, prefería trabajar con banes "naturales" de base e que son más fáciles de operar.
Esta metodología le permitía cuantificar por adelantado el valor de los experimentos (tanto si eran costosas horas de Bomba probando cada hipótesis como si eran aplicación de otras técnicas) para realizar los más productivos en banes. De forma genial estableció que era mucho más razonable fijarse un objetivo en banes (o decibanes) y persistir con el experimento hasta que se alcanzara, que fijar la longitud del experimento y luego comprobar qué cantidad de banes había producido. Este procedimiento se llamaría "análisis secuencial" cuando en las universidades se formulara rigurosamente y llegara a ser un procedimiento estándar.
Cuando Turing le explicó sus diferencias con Birch en los términos de estas técnicas, Alexander comprendió el por qué del malestar mutuo. Si Birch ofrecía una palabra probable corta pero con una probabilidad del 90% de darse en el texto, Turing y Twin solían añadirle algunas palabras más hasta que pensaban que la probabilidad era de un 50%. Le decían a Birch que esto haría la prueba más corta y éste se desesperaba ya que no comprendía cómo probar algo más improbable podía ser mejor que probar algo probable.
Sin embargo, Turing podía determinar algebraicamente que el experimento con la palabra más larga producía más banes con menos tiempo de experimento. La diferencia era tan enorme que con las palabras probables de Birch hacían falta años de Bomba para una cierta magnitud de banes, mientras que con las de Turing y Twin se obtenían en horas. El problema era que como al final no se descifraban apenas mensajes, Birch quedaba con la idea de que todo era una excentricidad para ahorrarse trabajo por pura desidia.
Tras extensas conversaciones tanto con Turing como con Birch, Alexander escribió un largo memorandum a Travis. A pesar de lo complejo del tema, lo escribió de corrido y sin una sola tachadura. Empezó alabando a los cuatro por su esfuerzo e inteligencia y achacando los malentendidos a sus áreas de conocimiento, que eran completamente distintas. Sin embargo no dejó de lanzar una suave crítica a Turing por su falta de habilidad para explicarse con claridad cuando su interlocutor no era una especialista mundial en el tema de conversación.
En palabras simples, explicó que las palabras probables de Birch eran demasiado cortas y probarlas con todas las claves estaba fuera del alcance o incluso podía ser inútil, ya que era posible que fueran compatibles con más de una clave. Si bien con el método lingüístico tradicional para descifrar, una certeza absoluta sobre un trozo pequeño de texto es de gran valor, con el acercamiento estadístico es mejor tener grados menores de certeza pero sobre trozos más largos, ya que la posibilidad de combinar y operar estos datos los hace útiles.
Como persona con experiencia en la gestión de empresas, Alexander vio más allá del puro problema intelectual, que Turing ya había resuelto pero no había logrado convertir en proceso rutinario. Tal como había hecho Whelchman pero en una materia mucho más compleja (ya que se refería al hallazgo de la clave que en la Enigma Naval y no sólo al análisis del contenido), comprendió la necesidad de establecer una organización y un procedimiento que permitieran llevar a cabo el desciframiento. La paradoja que debía resolverse es que Turing había inventado un método sistemático, pero él mismo era tan asistemático que no lograba ponerlo en marcha.
Se necesitaba una gran cantidad de mano de obra, tanto especializada como para trabajos rutinarios, y organizarla para que trabajara de una forma sistemática. Para resolver la querella sobre las palabras probables, afirmó que la separación departamental entre la búsqueda de éstas y el trabajo criptográfico era absurda. La selección de palabras probables debía ser un proceso dinámico que se retroalimentara con las pruebas y por tanto se debía llevar a cabo de forma interna al Cobertizo 8.
Travis quedó muy satisfecho al leer el memorándum y aunque Turing era el jefe del Cobertizo 8 (o por lo menos lo había sido mientras sólo formaban parte del mismo él y dos asistentes) encargó a Alexander una remodelación completa, prometiendo tanto personal como hiciera falta.
Alexander, entusiasmado por la posibilidad que tenía delante de derrotar definitivamente a la Enigma Naval, escribió una ristra de memorándums donde quedó definido el nuevo funcionamiento del Cobertizo 8. Wylie, un matemático recién llegado, quedó al cargo de un departamento interno de palabras probables. Estudiaría sistemáticamente los mensajes descifrados para establecer qué palabras debían esperarse dependiendo de las circunstancias del mensaje (receptores, remitentes, longitud, hora del día, etc..). Wylie sería quien contactaría con Birch y Hinsley para intercambiar ideas, pero sin implicarlos en búsquedas concretas.
Owen y Amis, dos personas con habilidad administrativa que habían pasado un calvario desde su llegada porque los habían intentado convertir en criptoanalistas, quedaron a cargo de un departamento llamado Recepción y Registro que manejaba todas los intercambios exteriores. Recibía los mensajes desde las estaciones de intercepción, enviaba los mensajes a la Sala de Bombas (ya que el Cobertizo 8 aún no disponía de sus propias máquinas) y llevaba un archivo de todo. Como él mismo reconoció pocos meses después, en esto Alexander se equivocó porque el intercambio de mensajes con la Sala de Bombas tendría que haber dependido de Wylie.
Cuando al llegar las primeras Bombas exclusivamente para el Cobertizo 4, éstas por inercia quedaron bajo la responsabilidad de Owen y Amis, se produjo un montón de burocracia interna al tener que recibir y devolver los mensajes a Wylie tras cada prueba. Alexander en sus memorias se queja amargamente de su propia incapacidad para cambiar el sistema una vez establecido. Owen y Amis, como buenos burócratas, eran personas muy celosas de sus responsabilidades. Además, cuando el nuevo Cobertizo 8 alcanzó en Agosto su velocidad de crucero, triturando claves de la Enigma Naval veinticuatro horas al día y con la facilidad de quien resuelve adivinanzas infantiles, no era posible pararse ni un minuto sin armar un lío fenomenal. Miles de mensajes circulaban por el sistema de forma continua mientras la estadística inventada por Turing destilaba las claves como el alambique extrae el alcohol.
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